Salimos de Singapore con mucha tristeza por haber pasado tan poco tiempo en ese bello país. Nos embarcamos en la famosa linea Singapore Airlines y salimos para China el 2 de Noviembre. Podemos asegurar de que la mejor linea que usamos fue la ANA de Japón y luego la JAL, también de Japón. La de Singapore, con tanta fama, le falta mucho. Aún así es muy cómoda como lo pueden ver.
Llegamos a Beijing donde nos esperaba un guía muy profesional que hablaba español. Fuimos gratamente sorprendidos por esta bella ciudad. Se nos había dicho que era muy fea y contaminada. Encontramos todo lo contrario:
Una ciudad limpia, con mucha vegetaciones, a pesar de lo gigantesca que es. Llegamos al Hotel Península, el cual nos impresionó mucho:
Nos sentimos dentro de un gigantesco centro comercial:
Nos pusieron en un piso muy seguro que se llegaba solamente con la llave del cuarto en el ascensor. Las facilidades en el mismo piso del cuarto, del business center, nos facilitó las comunicaciones con el mundo exterior. Su banda ancha de internet no es tal y se compara con la regular de CANTV.
Esa misma tarde se nos llevó a la Ciudad Prohibida, la que nos impresionó muchísimo. En este lugar se puede practicamente conocer la historia de toda la China.
Fue una tarde maravillosa, con un guía muy profesional:
Los diferentes tronos de sus emperadores eran cual más grandioso:
Los trabajos de los techos nos sorprendieron:
En sus puntas, de acuerdo a la cantidad de animalitos, enseñaba la importancia de la casa:
Hay indicios de sus deseos desde hace mucho del control del mundo. Observen en la pata del leon, tienen a la tierra bajo TOTAL control. Algo como Chávez desea hacer con los venezolanos.
En otra área encontramos sus aseguramientos de que son el centro de la tierra:
Ya se preocupaban de cualquier fuego, toda la ciudad estaba llena de grandes jarras de bronce donde estaban llenas de agua:
Y por igual, para sacar todo espiritu malo, tenían grandes áreas para quemar incienso:
Un vasto museo nos enseñó la gran cultura que lograron desarrollar:
Una pieza de 1 tonelada de jade trabajada en forma espectacular:
Así terminó de contenta Carmen Isabel en esta Ciudad Prohibida:
En el anochecer salimos a caminar y nos encontramos una ciudad muy alegre. El problema comenzó al visitar este centro comercial. Carmen Isabel iba en busqueda de una chaqueta de invierno para poder llegarle a la Muralla China el día siguiente. Las vendedoras casi se la comieron viva y hasta usaron golpe y zapateadas en el suelo al no aceptar lo que le ofrecian. Descubrimos lo violento que es este pueblo y por ello su fama de gente detestable. Tambien en la calle, grupos de niñas, no mayores de 13 a 15 años, querían llevarse a Joaquín con ellas, en forma muy descarada. Esta cultura tendrá que hacer un cambio drástico para poder lograr un importante turismo mundial.
El día siguiente, muy temprano, salimos a visitar la famosa muralla:
Hacía mucho viento y la temperatura estaba bastante baja, 10 grados centigrados. Por suerte había sol y se hizo soportable.
La caminata de como un kilometro nos mostró bellos ángulos:
Carmen Isabel se le malogró la rodilla izquierda y nos fue imposible caminar más. Los pisos son grandes lajas muy resbalosas y muchos escalones. Al regresar donde nos esperaba el guía para regresar a Beijing tambien nos esperaban los buhoneros y casi matan a Joaquín al no querer comprarles. El guía nos introdujo en una tienda de regalos donde nos salvamos de la turba de vendedores. Allí se nos dió una exhibición de sus modelos en una pasarela y fue totalmente diferente su trato en los servicios de ventas. Aquí pudimos obtener lo que adquirimos para la mayoría de los nietos y amigos en China, por su buen trato. Sus trabajos en telas es lo ya muy conocido:
Seguidamente nos regresamos a Beijing y el guía nos llevó a una clínica de medicina china para que revisaran la rodilla de Carmen Isabel. El lugar, muy moderno, donde nos recibió un médico que hablaba español. Nos llevaron a una sala de conferencias y se nos dió una charla sobre su bien conocida medicina y allí nos hicieron una revisión por una de sus expertas médicos. Luego entraron acupunturistas y le dieron un tratamiento en la rodilla por unos minutos y la rodilla la sintió como que si nunca hubiera tenido nada. Sin duda alguna lograron verdernos unos tratamientos que estamos evaluando en estos momentos. Salimos y pasamos a un teatro de acróbatas más impresionantes que hemos visto. Este es su telón de entrada.
Nos deleitaron con su música, vestuarios, escenografía y actos, como nunca antes hemos visto.
Esto no estaba previsto en el programa del guía, pero el mismo lo dispuso y le agradecemos su profesionalismo al llevarnos a algo único en el mundo.
Nadie nos advirtió de este extraordinario teatro de acróbatas y casi lo perdimos:
Esa noche comimos en uno de sus restaurantes más famosos. Allí no habían sino chinos, el turismo no lo conoce. Fue nuestro guía que al hablar y saber de nuestro miedo de comer en Beijing nos llevó a este estupendo restaurant. El día siguiente salimos para Hawaii y sentimos que esta cultura no se haya dado cuenta del cambio tan necesario que deben realizar para atraer al turista mundial. Cuando ese cambio se realice, China será digna de visitar por una larga temporada y no apenas cuatro días. Alertamos que si este pueblo domina el mundo, Hitler se quedará chiquito en las barbaridades que harán si no cambian.