El acto educativo es el centro de la evolución humana, comienza en el
vientre de la madre y termina con el último suspiro de una vida. La ley debe
protegerlo, favorecerlo y por ello, ser creada para satisfacer sus
necesidades.
Hacer lo contrario, pretender adaptar el acto educativo a una ley,
cualquiera que esta sea, es encerrarlo en una caja hermética, oscura y sin posibilidades de movimiento... es
condenarlo a morir de asfixia, y con ello, condenar a muerte a la sociedad que
así proceda.
Las leyes deben estar al servicio del hombre, no
los hombres al servicio de las leyes. Lo contrario, es una escusa muy antigua,
usada por aquellos que han pretendido usurpar el gobierno de las sociedades y
oprimir a sus semejantes.
Aceptar estas perversidades, es condenar a nuestros hijos a una vida triste
y oscura.
La rebelión contra la violación de los Derechos Naturales del Hombre, es
un acto al que obliga la vida y una necesidad inalienable…
…Dada su importancia, esta afirmación debería estar acuñada en el primer
artículo de cualquier Constitución, de cualquier Ley y de cualquier Reglamento
que pretenda dirigir y EDUCAR al ser humano.
Jesús R. Rísquez Thielen
San Antonio de Los Altos, 11 de octubre de 2009
DE LA ÉTICA Y LA MORAL EN EL ACTO
EDUCATIVO, una visión personal.
El Acto Educativo comienza en el
vientre de la madre y solo cesa con el último suspiro de una vida. Es un acto
natural íntimamente ligado a la evolución y supervivencia del ser humano. Es una
necesidad de la especie, tal como respirar y comer. Esto lo eleva a la categoría
de hecho natural y como tal, de derecho natural.
La relación Educando y Educador,
es completamente cíclica o bilateral; La madre educa al niño y en ese proceso el
niño educa a la madre. De la misma manera sucede en la actividad diaria colegial
y universitaria. Esta bilateralidad, o este ciclo, es parte esencial del proceso
educativo.
Es obvio que el individuo que ha
recibido educación familiar y colegial, tiene mayores posibilidades de
supervivencia, que aquel quien no ha tenido acceso a estos procesos pedagógicos
y que el proceso educativo que es capaz de escuchar y no solo hablar, se nutre y
robustece en su bilateralidad.
Como mecanismo social, el acto
educativo define las posibilidades de desarrollo de una sociedad. Pudiéramos
afirmar que el promedio de los conocimientos que una sociedad humana posee en su
conjunto, definen sus posibilidades de supervivencia como pueblo o
nación.
Todo proceso de evolución humana
está definido por las acciones y logros de los individuos que integran la
especie. La mutación o evolución de un solo individuo al ser transmitida
genéticamente o culturalmente a las siguientes generaciones, determina el curso
futuro de esa sociedad.
La teoría de la evolución
demuestra que los cambios biológicos evolutivos comienzan en el individuo, son
esencialmente individuales, tanto en la especie humana como en los restantes
seres vivos.
A lo largo de la historia de las
agrupaciones humanas, constantemente, podemos corroborar que son los individuos
los que provocan grandes cambios culturales que luego se extienden al resto de
la humanidad.
Desde el ser humano que dominó el
fuego, hasta Albert Einstein, son los individuos quienes en su libre accionar
han dado con hallazgos que al ser transmitidos mediante el Acto Educativo han
determinado el curso de la historia y la supervivencia individual y colectiva
del Hombre.
Así la historia demuestra que la
evolución cultural guarda un paralelismo funcional con la evolución
biológica.
Por ello, el Acto Educativo es
inseparable de la iniciativa individual, de la creatividad del individuo, es
mucho más que la simple repetición de un cúmulo de información recolectada a
través de millones de años de evolución biológica y social. El Acto Educativo es
un acto creativo.
Mientras mayores son las
posibilidades de pensar libremente, mayores son las posibilidades de que el Acto
Educativo cumpla su función vital. Mientras mayores son las posibilidades de que
los conocimientos sean transmitidos libremente al resto de los individuos
humanos, mayor el desarrollo social y las posibilidades de supervivencia de un
pueblo.
La capacidad de la especie humana
de vencer los cambios ambientales y adaptarse a múltiples ecosistemas (desde el
ambiente polar, hasta los climas desérticos) no se basa en los cambios
biológicos sino en los cambios culturales, en la implementación de nuevas
técnicas de supervivencia que van desde el vestido y calzado, pasando por el
control de las fuentes de alimentación, hasta las técnicas de construcción de la
vivienda.
Estos conocimientos no son
trasmitidos genéticamente, son aprendidos y heredados mediante el Acto
Educativo. Son una herencia inapreciable, son nuestra más grande
riqueza.
Es evidente que de todo lo
anteriormente expuesto se deduce que la libertad de acción, la libertad de
pensamiento, la libertad de información y difusión del conocimiento, han
determinado la supervivencia de los pueblos a lo largo de la historia
humana.
Las sociedades que limitan la
libertad de pensamiento e información del conocimiento, son muy escasas en la
actualidad, porque han perdido en la carrera de la supervivencia de la especie,
han sido claramente superadas por aquellas sociedades donde el conocimiento
fluye libremente entre sus individuos. Los ejemplos abundan.
La clara supremacía científica de
las sociedades anglosajonas (y en los pueblos que han imitado su comportamiento)
en el mundo actual, se basa en este principio. El protestantismo, en su
separación de la rígida estructura eclesiástica católica, se convirtió en un
refugio del conocimiento científico y una vía de escape al oscurantismo
medieval. Tan solo recordemos el caso de Galileo Galilei.
Mencionando el siglo pasado, la
migración de talentos desde regímenes dictatoriales como el Nacional Socialismo
Alemán, hacia países donde existía mayor libertad de desenvolvimiento, determinó
la supremacía geopolítica de los Estados Unidos de Norteamérica, quien polarizó
esta fuga de talentos individuales.
La asfixia cultural a la que
fueron sometidos los procesos educativos y la divulgación de la información en
países tales como Rusia y China Comunista, determinaron su fracaso
socioeconómico y científico, quedando rezagadas en la carrera por la
supervivencia de la especie. Solo la apertura que estos regímenes totalitarios
han tenido en las últimas décadas, les ha dado nuevas posibilidades de éxito
vital a sus pueblos.
La verdadera revolución humana
acaecida durante el último lustro de la historia, ha sido ocasionada por la
extensión de los medios de comunicación audio visual, que han llegado al culmen
de la liberalización de la difusión del conocimiento, con la aparición de la red
global de Internet.
Estos cambios están sucediendo a
un ritmo vertiginoso que dificulta la predicción de los profundos cambios
sociales y culturales que traerá como consecuencia, y vistos desde la cercanía,
lucen como un proceso caótico dada su extensión global. Pero no me cabe la menor
duda de que equivalen al descubrimiento del fuego o de la rueda, en el impacto
que tienen sobre la supervivencia y evolución de la especie.
Hoy están en camino las
estaciones espaciales internacionales, surcando órbitas alrededor de nuestro
planeta. Hoy se desarrollan proyectos para la explotación de los recursos
minerales de nuestro satélite natural o Luna, para la exploración y
terra-formación de Marte, para el control de impactos de meteoros capaces de
ocasionar eventos de extinción masiva de la vida terráquea. No podemos
sustraernos a estas realidades que delimitan un claro camino al futuro de la
especie humana.
Esto lo sabemos, gracias a la
libertad del proceso educativo e informativo; A la Televisión, a la Radio, a la
Internet, porque nuestros sistemas educativos han quedado rezagados ante la
velocidad el proceso evolutivo tecnológico.
Me pregunto al llegar a este
punto de mis reflexiones: ¿Cuántas personas en Cuba, en Corea del Norte o en
Zimbawe tienen acceso a esta información?... ¿Qué calidad y cantidad de
información reciben los pueblos de esos países?... ¿Qué posibilidades tienen de
sobrevivir en el futuro inmediato?...
Es tal la importancia del Acto
Educativo, que determina las posibilidades de vida y la longevidad de los
individuos y las sociedades humanas, que por esta razón, reafirmo, es un
derecho natural del hombre.
Esto constituye la esencia
ética y moral de su valoración, porque todo lo que favorece la vida humana
es ético y es moral, y por lo contrario, todo aquello que atenta en contra de
las posibilidades de supervivencia del individuo y de la especie, es inmoral y
un acto criminal.
En este punto llegamos a una
conclusión elemental y coyuntural en nuestra patria (Venezuela), las leyes no
deben limitar el acto educativo y la difusión del conocimiento, deben
favorecerlo.
Las Leyes en torno al Acto
Educativo solo pueden establecer metas mínimas a alcanzar para cada nivel
o etapa del desarrollo individual, pero, sería absurdo que establecieran
metas máximas que el individuo no puede traspasar en cualquier área de la
evolución cultural.
Esto no sería ético y moral, esto
sería la violación de un derecho natural, esto sería desarmar al individuo y a
la sociedad de su principal arma evolutiva, disminuyendo sus posibilidades
vitales y su supervivencia, por ello un acto criminal.
Limitar a una sociedad a las
posibilidades de comprensión y visión personal de un solo individuo (un líder
ideológico, por ejemplo) o imponer una sola corriente de pensamiento en el seno
del Acto Educativo (la Filosofía de un grupo político, por ejemplo), o la
exclusión de la educación de diversos puntos de vista religiosos (la exclusión
del tema de las religiones, por ejemplo), todos estos actos, atentan en contra
de la supervivencia de la sociedad, ya que la limitan a las posibilidades de
éxito o fracaso de un individuo o grupo de individuos, impidiendo o bloqueando
el aporte de los restantes integrantes de esa sociedad a las soluciones posibles
de los problemas vitales que confrontan.
Estas leyes, eliminan la
retroalimentación cíclica del Acto Educativo, y lo transforman en uno que solo
habla y nunca escucha, y como tal, destinado al fracaso por alejarse de su
esencia natural.
Esto no es ético, es inmoral, es
jugar a los dados el destino de un pueblo, y jugarlo en contra de toda
probabilidad de éxito.
De este escrito se deduce
claramente que lo razonable, lo ético y lo moral es:
Liberar el Acto Educativo de
límites filosóficos grupales, y mantener una visión amplia de su importancia y
funcionalidad; Despojarlo de toda direccionalidad más allá del respeto a los
derechos naturales del hombre, cuya declaración es la ley de las leyes, la norma
moral y ética que debe regir el comportamiento humano en función de la
supervivencia del individuo, la familia, la sociedad, la nación y la
especie.
Jesús R. Rísquez Thielen / San
Antonio de Los Altos 12 de octubre de 2009
NO HAY DUDAS QUE SEGUIMOS EN LA GRAN LUCHA DE LOS POLOS DEL PODER ENTRE EL EGO Y EL ESPIRITU. LO QUE ESTA OCURRIENDO EN VENEZUELA ES EL CAMINO DE SIGLOS DE ESTA CONFRONTACION Y SOLO DIOS NOS PUEDE AYUDAR EN ESTA LUCHA. SOLO HAY QUE TENER FE Y ESTAR EN EL CAMINO CORRECTO Y DE LA VERDAD, EL ESPIRITU. LO DEMAS VIENE POR AÑADIDURA. ASI QUE NO HAY QUE ANGUSTIARNOS POR LO QUE EL POLO DEL EGO NOS QUIERE ENCAMINAR. FE, MUCHA FE ES EL CAMINO.